
ARTISTAS: Adalberto Calvo, Alberto Sabalza, Andrea Montenegro, Andrea Payán, Angie Vega, Boris Pérez, Carlos Villegas, Carolina Zapata, Damián Alquichire, Daniel Casique, Didier Bedoya, Diego Rojas, Eduardo Cano, Edward Oviedo, Edward Rico, Fabián Zarta, J&L Constructores, Jean Barbato, Juan Baena, Juan Carlos Morales, Katherinne Sánchez, Lauri Zambrano, Lorena Rosas, Luis Eduardo Loaiza, Luis Tibar, Mariel Castellanos, Morski, Raúl Zuleta, Santiago Betancur Valencia, Tomás Martínez, y Verónica Muñoz
5 de Octubre - 15 de Noviembre 2024
La proclamación de la muerte de la pintura, obligó a pensar en la desaparición absoluta de este medio. Sin embargo, han pasado más de 50 años de esta afirmación y mucho ha cambiado en el campo de la plástica desde entonces. La pintura se ha mantenido como un medio vigente, increíblemente resiliente y fantásticamente enigmático. Pues si bien, esta era entendida como un arte mayor dentro de las expresiones bidimensionales, su indescifrable atractivo residía en la maestría técnica del artista, más que en su valor expresivo. Y aunque se ha reiterado innumerables veces, que el Arte en especial la pintura, es más que un simple medio y una habilidad técnica, pues es una idea, un constructo, un pensamiento y por que no, un estado del ser, esta ha seguido existiendo como un enigma que amerita ser descifrado.
Es por esto que pensar y hablar de pintura hoy, supone una reflexión más compleja. Puesto que más allá del acto mismo de pintar, la pintura implica un adentrarse a navegar en los bordes de lo humano, de lo físico, de lo real, de lo imaginario, y de lo simbólico. La pintura existe de tantas formas y en tantos niveles, que se define como un todo, como un universo que habla desde lo abstracto, lo figurativo, lo metafísico, lo matérico e incluso desde lo inmaterial. Desplegándose como un vasto lenguaje que conecta lo individual con lo colectivo, lo cotidiano con lo extraordinario, lo abismal y recóndito, con lo superficial; invitando al espectador a un juego de interpretación y contemplación, casi meditativa sobre lo que significa ser parte de un todo.
En cada obra, la pintura se presenta como una narración visual que busca detener el tiempo, y cambiar la velocidad del acontecer del mundo. En cada retrato, el observador se convierte en un testigo de la humanidad en sus múltiples facetas. En cada paisaje se devela lo extraordinario del habitar, siendo soledad, vulnerabilidad, nostalgia, fortaleza, conexión. En cada interior se revelan los visos de la intimidad, en espacios que sugieren una presencia pasada.
La exposición “Narrativas de un todo” nos deja entrever que cada pintura en su unicidad hace parte de un universo extenso, casi infinito, del cual emergen realidades paralelas como producto de la articulación existente entre la mente, el ojo y la mano del artista. Estos resultados dialogan con la historia misma del arte, siendo un herramienta crítica, que convierte a los referentes en sátiras, desafía las convenciones, y sospecha de lo que se ha dado como sentado.
Narrativas de un todo es un viaje visual y emocional, que invita a la contemplación, buscando un eco, una resonancia en el espectador, para que trasciende la dimensión material, recordarnos que somos parte de un mundo fragmentado en innumerables miradas.
Camila Téllez P.