ARTISTAS: Diana Beltrán, Yuli Cadavid, Julián Cárdenas, Ana Isabel Diez, Oscar Fagua, María Jimena Herrera, Federico Londoño, Carlos Marín, Luis Fernando Mejía, Laura Montoya, Gustavo Niño, Mauricio Salcedo, Luis Fernando Uribe, y Mario Vasconcellos
DE MATICES Y MATRICES
Siendo una de las técnicas más antiguas dentro del desarrollo plástico, la producción de grabado hoy se presenta con una enorme diversidad en cuanto a procesos, soportes y temáticas. Se plantea como un espacio de experimentación que ya no se limita únicamente a la matriz tradicional ni se ancla en los procedimientos convencionales.
La hibridez técnica y el cruce con lenguajes que antes parecían distantes han permitido que este medio se expanda, levantando territorios propios y abriendo sus fronteras, no para abandonar la tradición, sino para enriquecerla desde adentro. Ahora la matriz (este soporte donde se construye la primera imagen antes de ser estampada) deja de ser un mero punto de partida y se convierte en un organismo en transformación permanente: se dobla, se fragmenta, se quema, se imprime y reimprime buscando nuevos ciclos y otorgando al soporte y a la serialidad un nuevo sentido que incluso abre el paso a piezas únicas.
De Matices y Matrices reúne el trabajo de catorce artistas - Diana Beltrán, Yuli Cadavid, Julián Cárdenas, Ana Isabel Diez, Oscar Fagua, María Jimena Herrera, Federico Londoño, Carlos Marín, Luis Fernando Mejía, Laura Montoya, Gustavo Niño, Mauricio Salcedo, Luis Fernando Uribe y Mario Vasconcellos - cuyas prácticas empujan al grabado hacia un territorio expandido, donde el proceso y las nuevas tecnologías, así como el abordaje conceptual, se amalgaman para operar como un mismo cuerpo. Cada uno aborda la matriz no sólo como un punto de partida, sino como un dispositivo en constante evolución. Entre sus obras aparecen procesos híbridos en los que el grabado en metal se encuentra con la acuarela, el cianotipo con el intaglio, la fotografía con la litografía y el corte láser con la impresión digital.
En esta muestra conviven la placa tradicional con matrices construidas mediante procesos industriales, así como impresiones digitales que se diluyen en la lógica del grabado antiguo, al encontrarse en soportes no convencionales, como el espaldar de una cama o un papel de arroz sumamente delicado. Estas y otras alteraciones hacen de este medio uno de los más ricos en la actualidad, dando como resultado un campo de investigación en el que el error, la prueba y el accidente son fundamentales para construir una nueva poética.
Esta exposición deja ver que el carácter experimental no es un gesto accesorio sino un hilo que atraviesa toda la narrativa, invitando a pensar el grabado menos como una disciplina cerrada y más como un territorio amplio donde la repetición ya no busca la reproducción exacta, sino la posibilidad de mutar, desplazándose entre lo analógico y lo tecnológico, entre la gestualidad y la precisión.
En este espacio, cada impresión es un cuerpo en proceso y, a la vez, una obra terminada. Cada artista es una especie de cartógrafo que tantea nuevas rutas y un verdadero alquimista que experimenta con nuevas sustancias, celebrando nuevas técnicas y hallazgos que emergen cuando el medio se abre y el creador permite la entrada de lo inesperado.
Camila Téllez P.
12 de Diciembre 2025 - 31 de enero 2026